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Factores que limitan la eficacia de las bacterias probióticas en acuicultura

Balanceados Nova S.A. Balnova

En acuicultura el término probiótico significa “suplemento vivo microbiano que tiene efectos beneficiosos en el huésped, modificando la flora asociada al mismo y la flora asociada al ambiente”. Partiendo de este concepto, los investigadores sostienen que, para usar probióticos en acuicultura se deben considerar dos factores fundamentales:

  1. Que las cepas probióticas deben provenir de especies acuáticas o de esos ambientes, y preferentemente que sean del mismo organismo donde se desea que actúen. Consideran que las cepas provenientes de organismos terrestres, o de esos ambientes, no responderán bien.
  2. Que las bacterias probióticas deben ser estables para obtener la densidad necesaria en el órgano donde se alojan (ej. intestino), de lo contrario no serán suficiente para anular la presencia de las patógenas, ni por liberación de bacteriocinas, ni por competencia.

Las bacterias probióticas también participan en las interacciones metabólicas, para mantener el equilibrio biológico del camarón. Ilustración tomada de internet.

 

Los efectos beneficiosos que aportan los probióticos en acuicultura dependen de:

  1. Calidad sanitaria de la especie bioacuatica (ej. camarón sano) donde van dirigidos.
  2. Duración del tratamiento, de la dosis empleada y de las especies de bacterias usadas.

 

La eficiencia de los probióticos en acuicultura está condicionada a:

  1. La situación de las variables ambientales, como la temperatura del agua, la salinidad y el pH.
  2. Que soporten las condiciones del proceso del balanceado si van a ser suministradas en la dieta.
  3. La alteración de las poblaciones probióticas en el balanceado cuando el pellet cae al agua.

 

Estos factores limitan la supervivencia y eficacia de las bacterias probióticas, por lo que se hace necesario evaluar la efectividad de cada especie o de la mezcla de ellas en las condiciones específicas del cultivo y las del organismo que las va a recibir. La mayoría de las bacterias probióticas propuestas para el uso en acuicultura pertenecen a los géneros Lactobacillus, Lactococcus, Leuconostoc, Enterococcus, Pediococcus, Carnobacterium, Shewanella, Bacillus, Aeromonas, Vibrio, Enterobacter, Pseudomonas, Clostridium, y levaduras como la Saccharomyces. Las especies del género Bacillusmuestran estructuras resistentes y soportan mejor las condiciones mencionadas arriba y por eso es uno de los géneros más utilizados. Los Lactobacillustambién presentan grandes ventajas para ser usadas como probióticas.

 

En conclusión:

  1. El uso de probióticos en acuicultura tiene un prometedor futuro, pero sus beneficios dependerán de los factores mencionados arriba, los que pueden limitar su eficacia.
  2. Es necesario aplicar criterios muy rigurosos a la hora de seleccionar los probióticos.
  3. Las mezclas probióticas siempre son más efectivas que las cepas independientes. Hay reportes que mencionan la sinergia que se puede lograr con la combinación de cepas.
  4. Los probióticos puedan actuar bien cuando se mantienen concentraciones de 10⁶-10⁸UFC/g en el órgano donde actúan.

 

Las cepas probióticas deben provenir de especies acuáticas, y preferentemente del mismo organismo donde van a actuar. Ilustración tomada de internet.

 

Las poblaciones de  microorganismos en el intestino de peces y crustáceos, por ser animales acuáticos, tienen mayor fluidez que en los vertebrados terrestres, además de que son sensibles a los cambios en la dieta. Hay reportes que se refieren al proceso de colonización bacteriana en las células epiteliales del intestino de peces, indicando que, como resultado de cambios en la dieta, se presentan variaciones en las poblaciones de bacterias autóctonas, con repercusiones en las interacciones secundarias microbio–huésped (Aquaculture Nutrition, 2015. Published by John Wiley & Sons Ltd.). El intestino del camarón también posee  poblaciones bacterianas indígenas (autóctonas) sensibles a los cambios en la dieta, razón por la que se ha sugerido investigar los efectos que los componentes de la dieta pueden tener sobre estas poblaciones, y por ser el intestino la vía más expuesta a las infecciones. Las investigaciones deberán dilucidar las interacciones entre: Los componentes de la dieta, las poblaciones bacterianas indígenas que colonizan el intestino del camarón y las que ingresan al lumen como probióticos.

 

Finalmente, los términos probióticos y prebióticos se diferencian por una letra, pero no son iguales ni en función ni en significado. Los prebióticos no son microorganismos, son fibras indigeribles que estimulan el crecimiento de los probióticos. Por ejemplo la inulina, presente en la harina de plátano no es digerible, llegando intacta al intestino para nutrir a los probióticos, sin embargo no es un ingrediente que se use comúnmente en la elaboración de balanceados para acuicultura.

 

Referencias:

  • Extracto del artículo “Probióticos y acuicultura: Desafíos y Perspectivas” publicado en la revista Industrias Pesqueras nº 2063-2064, 2013  pág. 42-45. Autor: Ziortza Cruz Serna – Investigadora de AZTI – Tecnalia
  • www.alimentatec.com
  • www.researchgate.net/

 

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