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Experiencia con el camarón manchado por hierro

Balanceados Nova S.A. Balnova

Las manchas rojizas del camarón en la zona bucal y pereiópodos, pueden llegar a convertirse en un gran problema económico para la rentabilidad de la piscina, de no hallársele pronto una adecuada y eficaz solución.

Sirve para ilustrar esta situación, recurrir a una anécdota acaecida  en una camaronera a orillas del Lago de Maracaibo, en donde el camarón empezó a presentar de un ciclo para otro una intensa coloración ocre, principalmente en la zona bucal y a nivel de los pereiópodos; la cual se acentuaba en la medida que avanzaba el cultivo y la que era similar a la presentada por el fondo de las piscinas cuando estas se secaban. Esto fue un descalabro para la producción mientras duró, pues acabó con la cuota que tenía la empresa para camarón entero a Europa por el descabezado ineludible inducido por la mancha bucal y por las colas resultantes que solo clasificaban como “colas de segunda”. Era vox populi a nivel de plantas y camaroneras, que el “hongo bucal” estaba haciendo estragos en algunas de ellas. Empero, el camarón no presentaba erosiones cuticulares, ni melanizaciones en las zonas pigmentadas, ni las inconfundibles hifas al hacer una observación microscópica de un raspado de tejido; signos éstos de una ataque fúngico.

Es factible que algún tipo de hongo o una invasión de protozoarios pueda causar la pigmentación de la zona bucal y los pereiópodos de los camarones, pero si sus camarones empiezan a presentar coloraciones como las siguientes:

Y los fondos secos de sus piscinas se aprecian así:

….y los suelos presentan una reacción ácida y además la pigmentación del camarón a nivel de los pereiópodos se presenta bajo la forma de una corteza delgada susceptible de ser raspada  y que bajo el microscopio solo se presenta como una película pigmentada sin ninguna otra diferenciación, entonces el factor causativo de la mancha en sus camarones se debe al hierro.

En referencia a la camaronera de Venezuela, el saber que las manchas las producía el hierro no  condujo inmediatamente a la solución. En el afán de despigmentar al camarón se recurrió a diversas sustancias para aplicar durante y post-cosecha, pero las cuales tuvieron un éxito muy relativo en los ensayos previos con la muy poco reactiva mancha férrica, tras lo cual la textura  y presentación del camarón quedaban en un estado deplorable. Al final de cuentas, la experiencia se tornó tan angustiosa como simple su solución, y esta se dio cuando se dejó de intentar paliar las consecuencias (la mancha), y se atacó la fuente del problema (el suelo).

En suelos con alto contenido de hierro, el hierro ferroso va siendo oxidado paulatinamente en la medida que el suelo se va secando, y el avance de esta oxidación se nota en el progresivo color rojizo u ocre que va tomando y cuyo producto final es el hidróxido férrico, Fe(OH)3; compuesto que se cristaliza sobre el fondo.

La actividad bacterial en la superficie de los sedimentos hace que haya una alta demanda por el oxígeno, de tal forma que a muy pocos mm. de la superficie es usual encontrar sedimentos anaeróbicos porque la demanda supera a la difusión del oxígeno, ocurriendo que el hierro se reduce pasando de férrico a ferroso, impartiendo entonces éste, un color oscuro al sedimento. En zonas con deuda de O2 en las piscinas, entonces el sedimento rico en hierro tendrá una coloración muy oscura, lo que también induce manchas oscuras en la zona bucal y en los extremos de los pereiópodos del camarón.

Puede haber dos formas de solucionar el problema de los fondos rojizos por hierro:

  1. Lavado frecuente del fondo de las piscinas: Al introducir  agua a las piscinas, el hidróxido férrico forma una suspensión rojiza que flocula al cabo de unos pocos días. Esta agua debe eliminarse cada vez antes que el hidróxido férrico empiece a precipitarse nuevamente. Entonces volver a repetir la acción hasta que el “floc“ de hierro desaparezca o disminuya significativamente en los lavados sucesivos. Este proceso de limpieza puede durar de varias semanas a varios meses, dependiendo de la intensidad del problema.
  2. La mayor parte de las bacterias oxidantes del hierro son acidófilas obligadas, de modo que al corregir el pH del suelo su actividad queda neutralizada. La más efectiva forma de lograr esta neutralización y por ende las consecuencias del hierro, es la corrección del pH del suelo (pH 7-8), mediante la aplicación de cal agrícola (carbonato de calcio).

No se ha reportado toxicidad del hierro para los camarones de cultivo, pero sus depósitos pueden causar deterioro físico a las branquias, pasando a ser el grueso de su presencia un problema de apariencia y por ende, comercial.

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