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Los perfiles iónicos inestables de las aguas de baja salinidad causan estrés osmótico en el camarón cultivado tierra adentro

Balanceados Nova S.A. Balnova

Dada las respuestas satisfactorias en la supervivencia y crecimiento del camarón en piscina se estableció que, el rango ideal de la salinidad para el L. vannameiestaría entre 15 y 25 ppt; así consta en un reporte de Claude E. Boyd (1989). Por otra parte, Roy (2006) menciona que la relación Na/K, semejante a la del agua de mar, da mejor crecimiento y supervivencia en camarones cultivados bajo estos perfiles iónicos. Otros investigadores insisten en que la relación Ca: Mg: K, semejante a la del mar, es propicia para el buen crecimiento y supervivencia del camarón cultivado en aguas tierra adentro. Velázquez et al. (2012), empleando temperaturas de 26 y 30°C, utilizando la relación Na/K de 40:1, obtuvo buen crecimiento y supervivencia de L. vannamei, cuando se conoce que la del mar es de 30:1. Estos resultados dan a entender que ciertos iones monovalentes, con una relación aun fuera de las proporciones del mar, pueden no ser influyentes en la osmoregulacion de crustáceos eurihalinos, en tanto la temperatura del agua este en rangos favorables. En trabajos relacionados con salinidades inferiores a 3 ppt los resultados serían diferentes a los mencionados arriba, con desaceleración del crecimiento después que el camarón alcanza los 14 gramos. Así lo reportó Samocha et al. en el 2004. ¿A qué se debe esta desaceleración?

 

El agua de un rio o de un pozo, utilizadas en los cultivos tierra adentro, presentan perfiles iónicos – aniones y cationes – diferentes a los del mar, en virtud de los requerimientos del camarón. Estos perfiles son inestables y se los considera subóptimos si se los compara con el agua de mar o de manglar. ¿Hasta dónde influyen los perfiles inestables de estas aguas? La pregunta surge al referirnos a los cultivos de camarón en aguas de baja salinidad, con valores de 1.5 ppt, 3 ppt y 5 ppt. No quiere decir que esos valores contienen los minerales necesarios y en las proporciones adecuadas para un buen crecimiento y supervivencia del camarón en la piscina. Probablemente las sales presentes en estas aguas no podrían ser cualitativa ni cuantitativamente semejantes a las que el camarón requiere para desarrollarse satisfactoriamente. Sabemos que las aguas provenientes de pozo o de río no siempre son iónicamente estables, pudiendo presentar altas concentraciones de minerales esenciales o carecer de ellos. Son aguas que están expuestas a variaciones en su perfil iónico durante el año y las lluvias acentúan esas diluciones. Es por eso que los cultivadores de camarón tierra adentro pueden tener producciones no siempre estables.

 

Los cultivos tierra adentro, dada la baja salinidad de estas aguas, enfrentan afloramientos de algas verde-azules que afectan la calidad del camarón.

 

Un profesor de acuicultura en Taiwán sostenía que el confinamiento del agua significa el rompimiento del nexo que este fluido tiene con la fuente de donde proviene, sea del río o del mar. En ese momento, las condiciones favorables para el organismo que se cría en cautiverio dependerá de lo que el acuicultor haga, para que ese crecimiento se dé con normalidad. En el agua confinada los minerales se vuelven limitantes cuando esa salinidad es muy baja y más aún si llega a cero ppt. Es por eso que los nutricionistas recomiendan adicionar más minerales en las fórmulas de balanceado, para compensar el déficit (Davis & Lawrence 1997).

 

Los minerales intervienen directamente en la supervivencia y crecimiento del camarón, de aquí su importancia en la regulación osmótica y en el metabolismo, sabiendo también que un mismo mineral se involucra en más de una función metabólica, como ocurre con el calcio y el magnesio, por citar solo dos casos. De acuerdo a los requerimientos del camarón, los nutricionistas dividieron los minerales en macro y micro elementos; y, hasta hace poco tiempo se hablaba de las proporciones o relaciones que los iones calcio, magnesio y potasio del agua de la piscina debía tener, indistintamente de que su salinidad sea mayor o menor a 3ppt, pero siempre siguiendo a las proporciones del mar.

 

El L. vannameies considerado euryhalino, esto significa que tiene que regular constantemente su concentración iónica para seguir la salinidad del agua donde esta creciendo; esto lo hace mediante un constante intercambio de minerales. Pero, sumado a todos los iones que capta el camarón, resulta que el cloro también es indispensable en su mecanismo de regulación, ligado con el potencial eléctrico de la membrana celular, junto con el sodio y al potasio. Estadinámica de regulación demanda menor gasto energético si la concentración de minerales en el exterior es suficiente y facilita la osmosis.

 

Nótese los principales minerales presentes en el agua de mar y sus proporciones (%), donde
el cloro y el sodio son los más elevados. Ambos iones son dinámicos en el balance iónico.
Ilustración tomada de internet.

 

¿Qué pasa cuando la concentración de minerales disueltos en el agua es deficiente y la demanda de estos minerales es alta por la superpoblación de camarones en una piscina? ¿Qué pasa si la camaronera opera con recirculación de agua en estas condiciones y las dietas formuladas, para estos casos, no llevan la adecuada proporción de estos minerales, como lo recomendaron en su momento Davis y Lawrence? Las post-larvas de camarón tienen acelerado metabolismo y por ende también su crecimiento; su demanda de minerales va en función del tamaño de su cuerpo y de sus branquias; un pre-adulto y adulto demandará minerales también en función del tamaño de su cuerpo y de sus branquias. Pero sea cualquiera de los casos, si la disponibilidad de esos minerales en el agua es limitada, entonces se afectará su crecimiento, surgiendo la posibilidad de que los camarones entren en un estado de estrés osmótico crónico. El reporte de Samocha et al. (2004) da entender que la competencia de los camarones por captar los iones irá en aumento dentro de la población, a medida que aumenta el tamaño del animal y la demanda, todo esto si se espera que ese camarón crezca más de 14 gramos. Hay camarones que no logran llegar a ese peso bajo esas condiciones de agua, porque los minerales son parte importante dentro del grupo de nutrimentos que requiere el camarón para su desarrollo.

 

Los iones sodio, cloro y potasio no solo están conectados con la orina de la regulación osmótica y del mantenimiento del gradiente de concentración; sino que, también están involucrados con los procesos enzimáticos, hormonales, pigmentarios e inmunológicos que gobiernan la vida de estos crustáceos, estando aquí también la respuesta a lo anunciado por Samocha et al. (2004). En una publicación de la revista Aquaculture Reports, Volume 4, November 2016, Pages 125-129, se hace referencia a que la baja salinidad podría, en cierta medida, reducir significativamente el crecimiento y la supervivencia del camarón, e incluso influir en los niveles de transcripción de la subunidad α del Na+– K+– ATPasa, la anhidrasa carbónica de las branquias, y la quimotripsina y tripsina del hepatopáncreas. Por tanto, es indispensable que los técnicos de campo y los gerentes de producción volvamos a revisar esta parte de la fisiología del camarón, debido al rol de los minerales en sus procesos metabólicos y en la dificultad que la población de camarón tiene en las piscinas para captar minerales en aguas de baja salinidad y con perfiles iónicos inestables. Prevalece el riesgo de que el camarón entre en un estado de estrés osmótico, de carácter crónico.

 

El estrés osmótico en estos cultivos también está ligado con la excreción del NH3, con la producción de orina y con la osmoregulación, que se dan a través de la membrana branquial. La eliminación de este gas es un proceso fisiológico importante en el crecimiento y supervivencia del camarón en cautiverio (Aquaculture, Volume 334–337, 7 March 2012, Pages 12-23). En resumen, los minerales no solo están asociados con el fenómeno de la regulación osmótica, sino también con su participación en el crecimiento y supervivencia del camarón; esto es, por los distintos roles que los iones desempeñan en la respiración, eliminación del NH3 y en el metabolismo en general. Finalmente, revisar estos conceptos lleva el propósito de identificar las causas del bajo crecimiento del camarón, cuando es sembrado en aguas de salinidades consideradas subóptimas y también encontrar formas para superar el reto que significa criar el crustáceo en aguas con perfiles iónicos inestables.

 

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